Comidas de Navidad: mantenerse en forma sin renunciar a nada
Por lo general, durante las fiestas de Navidad se pueden llegar a tomar comidas que aportan entre 4000 y 6000 kcal, lo que puede hacernos acumular hasta 3-4 kg. En estos días, de hecho, comemos alimentos que normalmente nunca están en nuestra mesa; entre ellos, los dulces navideños, el zampone, el cotechino, los licores, los vinos y los espumosos.
Si es cierto que ninguno de nosotros quiere pasar las fiestas a dieta, cuando llega el momento de sentarse ante una mesa muy generosa, ¡algunos trucos extra pueden marcar de verdad la diferencia!
Aquí tienes algunos consejos para poner en práctica y disfrutar de las comidas navideñas cuidando al mismo tiempo tu forma física:
- El primer error que no hay que cometer es alargar el consumo de los alimentos «prohibidos». Hay que limitarlo exclusivamente a los días festivos (24, 25, 26, 31 y 1), ¡evitando por tanto comer las sobras!
- Es muy importante dar buenos paseos para quemar de inmediato una pequeña parte de las calorías.
- Es un error enorme saltarse el desayuno para «prepararse» para la comida o la cena de Navidad, porque así no se permite que el metabolismo se active correctamente. Podemos hacer un desayuno más ligero, combinando un zumo de limón en agua tibia con fruta fresca.
- Es importante tomar un tentempié a media mañana y a media tarde (con una pequeña ración de fruta), para no llegar a la hora de la comida con muchísima hambre y correr el riesgo de comer aún más.
- Es mejor elegir la calidad en lugar de la cantidad: optar por un solo buen entrante, un buen primer plato y un excelente segundo.
- A la hora del postre, es mejor tomar panettones y dulces artesanales o caseros en lugar de productos refinados e industriales.
- Por la noche puedes tomar una infusión depurativa.
¿Y cómo comportarse en los días posteriores a las comidas y cenas de las fiestas?
También en estos días es fundamental no cometer el error de saltarse comidas: hay que hacer las 3 comidas principales (desayuno-comida-cena) y 2 tentempiés (media mañana – media tarde).
Además, las comidas no deberán ser abundantes y deberán incluir los llamados alimentos lipotrópicos, que tienen una acción desintoxicante y depurativa del hígado. ¿Cuáles son estos alimentos?
- alcachofas
- zanahorias crudas
- coliflor
- acelgas
Por último, un consejo para no sentarse a la mesa con demasiada hambre es comer verdura cruda antes de la comida. Las zanahorias crudas o una ración de ensalada son perfectas, porque no solo atenúan el hambre, sino que ayudan a producir más enzimas digestivas. Y siempre es buena norma masticar y comer despacio para notar antes la sensación de saciedad.
EJEMPLO DE MENÚ PARA EL DÍA 27
¡Recuerda que lo que hace perder peso no es la reducción calórica, sino la acción metabólica!
Desayuno: zumo de limón o de naranja (si no se sufre de acidez) + 40-50 gramos de pan tostado con un chorrito de aceite.
Comida: zanahorias crudas + pescado preparado a la plancha con un chorrito de aceite + alcachofas marinadas en aceite y limón. Como alternativa se pueden usar alubias, que tienen un efecto adelgazante y saciante (gracias a la faseolina).
Cena: un buen plato de pasta con coliflor salteada en la sartén con aceite, ajo y guindilla.
Tentempiés: fruta fresca de temporada.